Vamos a relajarnos. Respiración abdominal o diafragmática

Vamos a relajarnos. Respiración abdominal o diafragmática

Aprender a manejar este tipo de respiración te ayudará a controlar tus niveles de ansiedad y/o alerta. Conseguiremos reducirla, tener mayor sensación de control corporal y permitiremos a nuestros recursos psíquicos “ponerse en marcha” para manejar las distintas situaciones que nos generan ansiedad.

La respiración diafragmática permite la activación del nervio vago y esto genera sensaciones de mayor relajación y calma.

Existen hasta 3 tipos de respiración dependiendo de la zona que trabajes. La respiración abdominal o diafragmática basa en el movimiento del diafragma. Tiene un gran poder de relajación y favorece el tránsito intestinal.

Vamos a aprender a hacerlo. En las primeras ocasiones, hasta que tengas control sobre él, es adecuado que te acuestes boca arriba cómodamente. Poco a poco podrás hacerlo sentado, de pie, caminando…

1

Túmbate boca arriba
2

Pon tus manos sobre el abdomen, a la altura de tu ombligo.
3
Inspira por la nariz llevando el aire “hacia tu abdomen” como si quisieras empujar hacia arriba las manos posadas en él, como si tu abdomen fuera un globo que debes inflar. Mientras más extiendas el diafragma y más profundo respires, más se “hinchará” tu vientre.
4

Retén el aire en tus pulmones unos segundos.
5
Cuando sientas la necesidad de expulsar el aire, hazlo muy lentamente por la boca. Tu vientre se relajará, tus manos bajarán. Expulsa TODO el aire que tengas en los pulmones, haz esfuerzo en esto.
6
Practica esta respiración en 10 inspiraciones y comprueba el beneficio inmediato. Es importante que aprendas a hacerlo practicando varias veces al día y en distintas posiciones… ¡Vamos a por ello!


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